Don Pedro Díaz de Oseja, "El Arcediano".

Su Legado

El Arcediano muere el 18 de febrero de 1665, tras una larga enfemedad. Sabemos que estando enfermo, en sus momentos de mejoría se dedica a dictar su testamento, en el cual establece la total donación de sus bienes. Se trata de una inmensa fortuna, que el arcediano acumula a lo largo de su vida, y que procede de los diezmos de todas las parroquias del arcedianazgo (unas 150), de las rentas de las fincas propias del arcedianazgo, y de los negocios que practicó durante años, como son la inversión en censos de fincas y la adjudicación de cobros de rentas puestos en subasta.

Lo que hizo grande a la persona del arcediano, no se debe a la acumulación de esta fortuna, si no al hecho de que en vez de transmitirla a su círculo mas allegado de parientes, decidió beneficiar a una inmensa colectividad. Así pues, destacamos que el legado del arcediano fue repartido de la forma siguiente:

  • Entre 1668 y 1683 con un costo de 100.000 reales, se funda el Colegio Seminario de San José, que fue el verdadero precedente del seminario diocesano de Oviedo. El arcediano le asigna una dotación anual de 5.500 reales. En sus dos siglos y medio de vida sirvió para la formación de sacerdotes, hombres de carrera y profesionales de la música religiosa.

  • Creó una serie de fundaciones con un capital de más de 500.000 reales para ayudar a los más necesitados, que durante sus dos siglos y medio de vida, sirvió para paliar muchas carencias.

En Sajambre, con el afán de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, el capital de la fundación pasaba de 300 carros de hierba y 80 de abono y su renta excedía de los 1.000 reales. De esta manera, el arcediano realiza multitud de iniciativas como:

  • La creación de una escuela para el concejo, en el barrio de las Cortes de Oseja, para lo cual construye una casa y la dota de un sueldo para el maestro.

  • Instituye la llamada "Obra Pía", dejando 50 parejas de bueyes para alquilarlo a precio módico entre los labradores que los necesitaran. Como iniciativa para la constitución de un Monte de Piedad, crea una alhóndiga (Casa pública destinada para la compra y venta del trigo) de 50 fanegas de pan 50 ducados por cada tercio del valle.

  • Deja una dote anual para cinco muchachas pobres, parientes del arcediano, y otra dote anual para cuatro necesitados.

  • Una dotación para una misa semanal en Soto con la intención de que haya un cura más, asimismo deja una dotación económica para mantener las iglesias de Oseja y Soto, ya que había sido cura de éstas.

  • Una dotación anual de 50 ducados para la reparación y mantenimiento de las comunicaciones, especialmente "los caminos que van de los puertos de mar a Castilla por el puerto de Veza y camino del Veyo", que hoy, en reconocimiento a su obra, se le conoce como la "Senda del Arcediano". También abrió el camino de Oseja por la Peña Negra, dejándolo transitable para carros.


Fuente documental:
Eutimio Martino, "Hombres de Sajambre, Leyenda de los dos hermanos", ed. Diputación provincial de León, León 1987, pp. 48-52.

 
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