Soto de Sajambre

El Molino

El molino de Soto es un molino hidráulico, situado en el barrio de la Cantarilla a la orilla del río Agüera, y reúne todas las características de los típicos molinos asturianos, siendo construido en 1873 para paliar las necesidades de molturación de maíz de los vecinos del pueblo.

No fue el único molino hidráulico que existió en Soto, hubo muchos más. Hubo otro junto al río frente al lavadero de las fuentes, donde aun es posible ver los restos de este molino, asimismo la tradición oral nos dice que junto a la actual iglesia pudo haber existido otro.

Este tipo de molinos estaban muy extendidos en todo el valle, en todos los pueblos se disponía de varios molinos. Quizá lo que hace singular a este es su excelente estado de conservación, sigue en funcionamiento y son muchos los turistas que lo visitan para conocer su funcionamiento.

Este molino era un molino de "vecera", es decir, como la propiedad era de varios vecinos, su uso se realizaba por turnos, asignando a cada vecino unos días y unas horas determinadas al mes o a la semana.

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Es un molino de planta rectangular donde en la parte inferior se encuentra el "rodezno", noria que al pasar el agua hace que mueva el eje o "árbol" y a su vez este mueve la muela superior también llamada "volandera". En la planta superior se encuentra todo el mecanismo para la molienda.

El cereal se echaba en una tolva llamada "tremoria" que es una pirámide cuadrada invertida con una capacidad de unos 25 kgs. Esta tremoria tiene una pequeña apertura al final que va depositando el grano a una "canalexa" o "escorniellu", la finalidad de esta "canalexa" es conducir y graduar la cantidad de grano que se va depositando en el agujero superior de la muela volandera. Esta graduación se realiza a través de una vibración que transmite el eje a la "canalexa".

Una vez depositado el grano dentro de muela volandera, la molturación se produce por el rozamiento de las dos piedras, una inferior fija llamada "frayón" y la volandera que mueve el eje y que están cubiertas por un armazón de madera. Estas piedras tienen unas hendiduras que permiten no solo la molturación, si no que a la vez permite evacuar la harina de las piedras y depositarla en una especie de arcón.

Era muy importante que las hendiduras de las piedras estuvieran en condiciones óptimas, ya que con el rozamiento de las piedras, las hendiduras se erosionaban e iban desapareciendo. Entonces era cuando hacía su función el molinero, extrayendo las piedras para picarlas y darle la nuevamente la forma a las hendiduras. Para esta labor se debía de ayudar de la "cabria" o "burru", que es una especie grúa de tenazas que levanta las piedras con mayor facilidad. La labor de extracción de las piedras se debía aplicar también cuando se molía maíz que no estaba lo suficientemente seco, en este caso se creaba una especie de pasta dentro de las piedras que impedía la molienda. En estos casos de decía que el molino se había "encodillao".

En la parte exterior trasera del molino se encuentra la canal que deriva el agua del río hacia un gran pozo. Este pozo tiene al final una trampilla que da salida al agua con toda su presión hacia el rodezno, poniendo en funcionamiento el molino.

Otro aspecto a tener en cuenta en el molino de Soto es que en su interior se conservan dos tipos de molinos más, uno de mortero y otro de mano.

El molino de mortero fue encontrado por los años 70 en Soto y donado por Pablo Martino, es una piedra con una cavidad en el centro y al final de la misma hay dos pequeños orificios para la salida de la harina. Para la molturación se utilizaba una maza, que se golpeaba sobre la piedra a mano. Este es el molino más primitivo encontrado en sajambre y se utilizaba para moler cereales anteriores a la llegada del maíz, en particular el "panizo" o el "mijo".

El molino de mano es una donación de una reproducción realizada por Benito Martino del molino de mano que fue encontrado en Soto en los años 50. Este tipo de molino es posterior al de mortero y consta de dos piedras que se accionan manualmente para la obtención de la harina.

Junto al molino, en el cauce del río, se encuentra una pequeña noria denominada "tarapiella", a la que se le aplican unos pequeños martillos que golpean sobre una chapa. El movimiento de la noria acciona los martillos, que al golpear sobre la chapa produce un sonido que ahuyenta a los pájaros. Este mecanismo se utilizaba mucho en todas las riegas del valle para evitar que los pájaros se comieran las cosechas. En el video que se adjunta se puede observar este sistema, aunque en esta grabación no tenía puestos los martillos.

Tarapiella de Soto:

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