Soto de Sajambre

La Fábrica de la luz

Corría el 14 de agosto de 1921 cuando el mecenas D. Félix de Martino, tiene la iniciativa de construir una pequeña central eléctrica en Soto, que paliase las necesidades más básicas de los vecinos, puesto que hasta entonces el pueblo no disponía de luz eléctrica. En común acuerdo con los vecinos D. Félix decide financiar toda esta obra, haciéndose cargo del proyecto, los materiales de construcción, las turbinas, dinamo y material eléctrico. Los vecinos se comprometen a realizar los trabajos de peones, canteros y albañiles para construir el canal y el edificio, así como a transportar 35 Toneladas de cemento Portland desde Cangas de Onís a Soto. Todos los vecinos que participen en los trabajos tendrán como recompensa, la instalación de la luz eléctrica en sus casas, llevándose un riguroso control de los vecinos que han trabajado.

El proyecto es realizado por los ingenieros D. Enrique Galán y D. Tomás López Negrete, siendo el primero el que dirigió todo el proyecto. Se realizó un primer trazado para el canal pero que finalmente fue desechado porque no tenía la suficiente caída para obtener los 25 ó 30 de caballos de potencia. Por lo que se diseñó un segundo trazado, que es el que finalmente se aprobó, que garantizaba disponer de unas 300 luces. El proyecto se inicia con un presupuesto de 28.567,63 ptas. en el que se incluyen todos los materiales de construcción, mano de obra de personal especializado y jornales.

El depósito de agua en el que desemboca el canal y que alimentaba la turbina, se emplazó junto al Coto Escolar Martino-Noriega. Debido a que las necesidades de energía fueron creciendo, en la década de los 50 se construyó otro depósito, contiguo al inicial. Así se disponía de mayor cantidad de agua para producir más energía. El primer depósito estaba techado y cuando se construyó el segundo, la citada techumbre fue trasladada para cubrir el lavadero que está situado en el barrio de la Gaspariella.

El edificio que alberga la fábrica dispone de dos salas, con dos puertas independientes cada sala. En una de las salas se encuentra la turbina y el generador. La otra sala, según el proyecto original, estaba destinada a albergar un molino aprovechando la fuerza de la transmisión de la turbina, pero nunca llegó a construirse el citado molino, convirtiéndose en un almacén. Las instalaciones de la primera sala están formadas por una gran turbina y un generador de la marca Siemens que fue enviado desde Alemania. Aun se han conservado hasta nuestros días en muy buenas condiciones, los planos originales de estas instalaciones que fueron editados en Alemania el 13 de Noviembre de 1923. Para más detalles vaya al siguiente enlace que nos ofrece la Asociación Félix de Martino en su web:

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El 16 de febrero de 1925 es cuando entró en funcionamiento esta fábrica de la luz, explotándose a través de una cooperativa denominada "Cooperativa Eléctrica de Soto de Sajambre", creada entre los vecinos que habían trabajado en la construcción.

Para los trabajos de mantenimiento de la fábrica, la cooperativa encargó el trabajo a Julián Martino, vecino de Soto, que todos los días iba a controlar las instalaciones hasta que se jubiló siendo sustituido por Samuel Piñán. Gracias a esta central los hogares de Soto dispusieron de dos luces conmutadas y una fija.

Cuando la fábrica de la luz entró en funcionamiento Félix de Martino ya había fallecido, por lo que se convirtió en la última aportación del mecenas al desarrollo económico y social del pueblo de Soto. En el diario "El Comercio" el 19-9-1953, se publicó un artículo firmado por Paco Ignacio Taibo I, titulado "A la sombra de los picos de europa" en el que se cita a esta central eléctrica:

  • "Ahora, cuando los vecinos de Soto de Sajambre se reúnen en la cocina de Casa Jesús a charlar alrededor de una jarra con vino y de un vaso que va pasando de uno a otro, no se ven obligados a encender el quinqué. Y ello a pesar de que el pueblo está en un lugar en el que nadie podría imaginarse algo tan actual como una central eléctrica. /..."

La fábrica estuvo muchos años en funcionamiento hasta que a finales de los sesenta principios de los setenta cesó su actividad. A partir de ese momento el suministro eléctrico de Soto se trajo del embalse de la Jocica.

A partir de este momento la fábrica pasa muchos años cerrada, hasta que los vecinos de Soto a través de la Asociación Félix de Martino, deciden restaurar algunos elementos de la misma para ponerla en valor. Años más tarde en el año 2009, a iniciativa del Ayuntamiento, la Junta de Castilla y León decide aprobar una subvención para convertirla en museo. Hoy es un fiel exponente de la arquitectura industrial de principios del siglo XX que quienes visitan el pueblo de Soto no deben perderse.

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